Ni te imaginas la cantidad de gente que todos los días hace grandes esfuerzos por crear contenido en vídeo y difundirlo en la Red.

Y lo más triste es que casi todos esos vídeos se pierden en el ciberespacio, sin que prácticamente nadie les preste la más mínima atención.

El número de reproducciones es el indicativo más claro de que la inmensa mayoría de los vídeos pasan desapercibidos para la audiencia a la que se dirigen.

En este artículo te voy a enseñar a canalizar mejor tus esfuerzos en la difusión de tus vídeos, para ampliar su alcance e impacto.

Pasos previos a la difusión de tus vídeos

Por una cuestión de conservación de energías, todos nos dejamos llevar por el ritmo trepidante del día a día y tendemos a maximizar determinados elementos de cualquier trabajo, minimizando los esfuerzos que consideramos que menos frutos nos van a dar.

Por esa razón, casi todo el mundo se centra fundamentalmente en la creación del contenido, olvidando otras facetas casi tan importantes como la propia creación del vídeo.

Estas son algunas de esas tareas que no deberías dejar de lado bajo ningún concepto.

¿Qué objetivo persigues cuando creas contenido en vídeo?

Las ideas llegan en los momentos más insospechados.

Puede ser que te encuentres en la cola del supermercado o recogiendo a tus hijos del colegio. De repente, cuando menos te lo esperas, se te ocurre un tema buenísimo para un vídeo.

Para que no se te olvide, lo más probable es que anotes la idea en la aplicación de notas de tu smartphone o en algún papel que lleves encima.

Y cuando encuentras un hueco disponible en tu apretada agenda, te pones a preparar el vídeo.

¿Pero te has parado a pensar en algún momento cuál es el objetivo que persigues al crear ese vídeo?

Debes plantearte si ese contenido va a ser meramente informativo, si va a tener un objetivo de venta, o si tu intención es captar tráfico para redirigirlo hacia tu web o hacia tus redes sociales.

Si no sabes bien lo que quieres conseguir con ese vídeo, no deberías ponerte a grabarlo hasta que no tengas ese punto claro, ya que el guión y la producción del vídeo depende en gran medida de ese objetivo.

¿Para qué tipo de audiencia estás creando tus vídeos?

Otra cuestión importante previa a la grabación es saber a qué tipo de audiencia te vas a dirigir.

Conociendo el objetivo de tu vídeo, sabrás a qué tipo de público quieres dirigirte con ese vídeo.

Y de ese modo, podrás definir el tono que vas a emplear y cómo debe ser el vídeo para que le resulte interesante a tu público objetivo.

Si vas a explicar, por ejemplo, cómo se coloca una prótesis de cadera, no tiene ningún sentido que en tu vídeo uses un tono excesivamente distendido, como si fueses el “coleguita” de tu espectadores.

Tampoco tiene sentido que muestres ese vídeo a jóvenes de 15 o 20 años, ya que lo más probable es que no se interesen por ese tipo de temas.

Lo lógico es que, al definir a tus audiencias, te dirijas, por ejemplo, a profesionales sanitarios especializados en geriatría o en traumatología.

Engancha a tus usuarios en los primeros quince segundos

La atención de tu audiencia es escasa y limitada.

Son muchos los videos que cada día compiten con el tuyo para atraer la atención de los usuarios, así que no te queda otra que esforzarte mucho para conseguir esa mínima atención, si quieres conseguir que tu alcance a aumente.

Por eso, es fundamental crear un contenido que en los primeros 15 segundos enganche.

Si no consigues despertar el interés de tu audiencia en los primeros 15 minutos de vídeo, perderás esa visita seguro.

Título, descripción del vídeo y carátula atractiva

Otro detalle importante que nunca debes olvidar es el título y las keywords que vas a usar.

Escribir bien un título para tu vídeo, y emplear las palabras clave específicas de tu nicho, son tareas indispensables para mejorar el posicionamiento de tu vídeo.

Pero además también tienes que esforzarte en generar una descripción atractiva, que genere más ganas de verlo.

Y no desatiendas tampoco la carátula de portada, que aparecerá en los resultados de búsqueda del vídeo.

Checklist de difusión que debes tener siempre a mano para que tus vídeos lleguen a más personas

Si has creado un contenido de calidad, que proporcione mucho valor, y has tenido en cuenta las cuestiones previas que te he explicado un poco más arriba, estás en el buen camino.

Pero si lo que quieres es aumentar considerablemente el alcance y difusión de tus vídeos, una vez que hayas terminado el vídeo debes usar este checklist de difusión como una lista de comprobación básica.

Igual que los pilotos —por muy bien que sepan pilotar— nunca inician el despegue sin haber comprobado antes todos los puntos de la checklist del avión, aquí tienes tu propia lista de comprobación previa al despegue de tus vídeos:

  • YouTube: se trata de un medio fundamental en cualquier estrategia de vídeo marketing que se precie. Por lo tanto, el primer sitio en el que debes publicar tu vídeo es en YouTube. De hecho, es el sitio en el que más visitas se obtienen.
  • Web propia: independientemente del objetivo que te hayas fijado para tu vídeo, tienes que incrustarlo en tu web (o en tu landing page, si tu objetivo es directamente vender un producto o servicio). Con un vídeo embebido en tu web aumentarás el tiempo de permanencia en página, con lo que Google te premiará con un mejor posicionamiento. Y además, puedes mejorar tu conversión hasta un 80%.
  • Usa el vídeo en tus campañas de email marketing: hay estudios que indican que incluir un vídeo en una campaña de email marketing puede incrementar el CTR hasta en un 96%. Si realmente quieres duplicar el alcance de tus vídeos, introduce tu vídeo en tus correos electrónicos. Ya verás cómo los resultados te sorprenden.
  • Redes sociales: cualquier red social es buena para distribuir tus vídeos. Pero para aumentar el alcance de tus vídeos, te recomiendo que uses las redes sociales para difundir el tu enlace de YouTube. Y además también puedes crear distintos posts en Facebook, Twitter, Linkedin o Instagram con un pequeño teaser del vídeo subido en nativo a cada una de las redes sociales en las que tengas presencia, como una forma de generar expectación, e indicando que el vídeo completo puede verse en tu canal de YouTube.
  • Firma de correo electrónico: el email sigue siendo una de las herramientas imprescindibles en el mundo empresarial. Como el volumen de correos enviados y recibidos cada día es más alto, puede ser una buena idea que adaptes tu firma de correo electrónico, para que en la misma se indique que has publicado un nuevo vídeo con un enlace para visionarlo.
  • Publica el vídeo en otros sitios: además, también puedes publicar el vídeo en tu blog, en tus notas de prensa, en los blogs de tus partners, de tus socios, de tus empleados…

A partir de ahora, ya sabes lo que tienes que hacer para conseguir que mucha más gente vea el vídeo que acabas de publicar.

Nueva llamada a la acción

Carlos Herrero

Autor Carlos Herrero

Co-fundador y Digital Manager de República Coconut. Por la mañana me tomo un café y luego hago cosas.